El soporte social: factor clave en el devenir de las personas mayores

17 Feb 2022 | Actualidad profesionales, PÍLDORAS GBE, PROFESIONALES

La soledad es conocida desde hace tiempo como un factor clave de salud en las personas mayores. Las personas mayores que viven solas se han relacionado con peor estado de salud, así como aumento de riesgo de depresión, eventos cardiovasculares, institucionalización y mortalidad. Sin embargo, dentro de las personas mayores que viven solas hay una gran diversidad dado que si tiene un buen soporte social, pueden mitigar estos efectos lesivos.

De cara a ello, se plantea este análisis de la cohorte del Health and Retirement Study con 4772 personas mayores de 65 años (mediana de edad 73 años) que viven solas, pero son independientes para actividades básicas e instrumentales. Se midió en esta cohorte, mediante entrevista clínica, si tenían o no un soporte social en caso de necesidad. Dentro de esta cohorte, las personas con soporte tuvieron menor riesgo de institucionalización prolongada (6.7%vs 5.2%; P = .002). Este riesgo también fue significativamente mayor en las personas que tuvieron un “health shock” (definido como hospitalización, cáncer, ictus o infarto), pero no así en las que no. No hubo relación entre el grado de soporte y el riesgo de dependencia o mortalidad.

Estos hallazgos nos orientan así a la necesidad de encontrar, facilitar y apoyar un soporte social en adultos mayores por el beneficio en la menor institucionalización, principalmente en el marco de un “health shock” (crisis brusca de salud). Apoyar a los cuidadores informales puede satisfacer los deseos de muchos adultos mayores para permanecer en la comunidad y reducir el coste económico a nivel social e individual de la institucionalización.

 

Bernardo Abel Cedeño Veloz

Geriatría – Complejo Hospitalario de Navarra

Últimas noticias profesionales

Efectos de las estrategias de control del ritmo y de la frecuencia cardíaca sobre la función cognitiva y la demencia en la fibrilación auricular

Cada vez hay más pruebas que sugieren que la fibrilación auricular (FA) es un factor de riesgo independiente de deterioro cognitivo y demencia, incluso en ausencia de eventos tromboembólicos y accidente cerebrovascular. Aún no está claro si la terapia de control del...